El ciclista ecuatoriano Richard Carapaz, que consiguió en Tokio la segunda medalla de oro para su país en los Juegos Olímpicos, inspira a muchos niños y adolescentes en su comunidad natal a triunfar en el ciclismo. Carapaz es un ejemplo de que la falta de recursos, el clima frío y la altura no son una limitación para llegar a ser un atleta internacional.