L a salud manda y la catarsis anual de la ciudad española de Pamplona ha quedado anulada por las restricciones impuestas por la pandemia. El Pobre de mi , se entona este año antes de tiempo. Gran golpe económico para Pamplona, Sin los cohetes del chupinazo desde el balcón del ayuntamiento, sin toros ni encierros, carreras ni multitudes a sus anchas, solo queda el refugio de amigos y comida para coger fuerzas hasta el 6 de julio del año que viene.
